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Para el #MuscleMonday de hoy hablamos sobre los músculos Isquiotibiales.

Conocidos también como Hamstrings, se utiliza este término para un grupo de músculos ubicados en la zona posterior del muslo con un recorrido y acción similar.

Comprende a los músculos Semimembranoso, Semitendinoso y Bíceps Femoral.

  • Semimembranoso: se origina en la cara posterior de la tuberosidad isquiática, se inserta en la superficie posterior y lateral del cóndilo interno de la tibia, justo por debajo de la cápsula articular.
  • Semitendinoso: se origina en la cara posterior de la tuberosidad isquiática, por detrás del semimembranoso, se inserta en la tibia, por debajo del cóndilo interno, compartiendo inserción con otros dos tendones en lo que se denomina la Pata de Ganso. 
  • Bíceps Femoral: como su nombre describe, posee dos vientres musculares de diferentes orígenes pero una inserción común. La cabeza larga se origina en la tuberosidad isquiática mediante un tendón común con el semitendinoso, mientras que la cabeza corta se origina a lo largo del borde posterior del fémur, mientras que se inserta, junto con la porción larga, en un tendón que llega a la cabeza del peroné y una pequeña extensión tendinosa que llega a la cara lateral de la tibia.

La función de estos músculos es realizar flexión de rodilla y extensión de la cadera. Durante la marcha, en el apoyo de la pierna, ayudan a estabilizar la pelvis evitando la flexión de la cadera producida por el peso del cuerpo. Esto hace que también ayude a mantener la espalda baja y el tronco erguido. También ayuda a desacelerar la pierna durante la fase de balanceo en la marcha. El semimembranoso semitendinoso, considerados como isquiotibiales internos, actúan como rotadores internos de la cadera (según la mayoría de los autores), mientras que la cabeza larga del bíceps femoral (que se origina en el isquion), actúa como rotador externo de la cadera cuando está extendida. Cuando la rodilla está en flexión, los isquiotibiales internos actúan como rotadores internos de la rodilla, mientras que el bíceps femoral actúa como rotador externo de la rodilla.

Durante la actividad deportiva los isquiotibiales tienen una gran importancia sobretodo durante el trote y el sprint, justo antes de realizar el choque de talón en el suelo e inmediatamente después, lo cual hace que la propulsión del atleta sea mas efectiva en la medida que estos músculos estén bien entrenados.

Transportar una carga del 15% o 20% del peso corporal en una mano (por ejemplo una maleta) aumento la actividad del semimembranoso y semitendinoso del mismo lado, según un estudio electromiográfico.

La lesión de estos músculos puede afectar significativamente la marcha, no solo por el dolor causado por sus puntos gatillo, sino por la pérdida de la estabilidad sobre la pelvis. Se puede experimentar dolor en períodos prolongados sentado, que puede llegar hasta la zona del glúteo, haciendo que el ponerse de pie sea particularmente difícil y doloroso, especialmente si han pasado mucho tiempo con las rodillas cruzadas. En algunos casos la excesiva tensión de los isquiotibiales tiene incidencia directa sobre el cuádriceps a través de su acción sobre la pelvis.

Su tendencia a la lesión es particularmente elevada, debido a la compresión constante que ejerce el borde de la silla al pasar tantas horas del día sentados, además del acortamiento que produce esta misma posición sin que la mayoría de la gente realice ejercicios de estiramientos constantes para contrarrestar esta acción. Realizar el movimiento de inclinarse hacia adelante para tocar la punta de los pies con las rodillas estiradas resulta muy difícil para la mayoría de las personas, y esto es un indicio de acortamiento de los músculos isquiotibiales.

El abordaje de la lesión de los isquiotibiales debe incluir necesariamente un programa de actividades y ejercicios domiciliarios para asegurar una mejoría verdadera y duradera en el tiempo. En el consultorio el fisioterapeuta debe evaluar y trabajar sobre la espalda baja y la pelvis para descartar cualquier alteración de postura, promoviendo la descompresión de la zona; evaluación y movilización neurodinámica del nervio ciático y posteriormente ejecución de estiramiento muscular. Asimismo, se debe instruir al paciente en los ejercicios que debe realizar en su domicilio.

El entrenamiento para aumentar su fuerza y masa muscular va a garantizar un aumento del rendimiento deportivo y la disminución del riesgo de sufrir una nueva lesión. Entre los ejercicios a realizar en el gimnasio tenemos el Leg Curl y el Peso Muerto o Deathlift y sus variaciones, de acuerdo a las capacidades de cada persona. Este último es uno de los mejores ejercicios que puede realizar cualquier atleta, siempre y cuando se haga de manera adecuada siguiendo los parámetros de aumento progresivo de la carga y cuidando que la ejecución del ejercicio sea impecable. Acude a tu fisio para una evaluación y asesoría adecuada.

“Deathlifting without coaching is like driving without a license. Bad shit is gonna happen!” Perry Nickelston @StopChasingPain

 

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