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Hoy iniciamos con el #MuscleMonday en el que cada lunes hablaremos de las generalidades de un músculo específico. Serán artículos cortos y básicos para entender el funcionamiento de nuestra anatomía muscular.

Empezamos con el músculo Supraespinoso.

Suele ser de los protagonistas principales en los diagnósticos de lesión en el manguito rotador. Se extiende desde la fosa supraespinosa de la escápula hasta el tubérculo mayor o troquiter del húmero.

Su función principal es la de dar estabilidad, junto con los demás músculos del manguito rotador, a la cabeza del húmero en los movimientos del hombro. Asimismo, realiza la abducción (separación) del brazo. Cuando la persona se encuentra de pie o sentado con el brazo colgando, este músculo mantiene al brazo en su sitio, impidiendo que se desplace hacia abajo. Es por esto que cuando existe una lesión, la persona describe fatiga cuando está mucho tiempo de pie.

Para diagnosticar la lesión del tendón del supraespinoso se utilizan pruebas ortopédicas, que pudieran complementarse con pruebas de imagen como radiografías (se puede detectar la calcificación del tendón), sonografía y resonancia magnética para detectar desgarre o ruptura del tendón.

Como regla general, si el individuo no puede realizar la elevación lateral del brazo por encima del nivel del hombro, habrá sospecha de una lesión importante del tendón. En otros casos este movimiento puede resultar doloroso pero la persona lo puede realizar.

Actividades deportivas como el baloncesto, béisbol, tenis, natación, halterofilia o fútbol americano predisponen al atleta a la lesión de este músculo. De igual manera algunos tipos de entrenamiento de fitness pueden sobrecargar el tendón.

Para el tratamiento se debe tomar en cuenta la postura del hombro. Si está proyectado hacia adelante como cuando se ve a la persona un poco “jorobada” puede predisponer a la lesión del tendón, por lo tanto la corrección de la postura va a tener un efecto positivo. Asimismo, las maniobras de descompresión de la articulación del hombro suelen resultar muy efectivas para aliviar el dolor. El complemento de agentes físicos como electroterapia y crioterapia ayudan a controlar el dolor, mientras que en los casos mas fuertes se puede aplicar ondas de choque y plasma rico en plaquetas, mientras que la Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI) ha probado ser altamente efectiva. Los casos mas graves posiblemente requieran cirugía.

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Carlos Salinas
Fisioterapeuta egresado del Colegio Universitario de Rehabiliación. Especialista en Reeducación Postural Global (RPG®) y Movilidación del Sistema Nervioso. Sígueme en: Instagram: @FisioSalinas Facebook: FisioSalinas Twitter: @fisio_salinas

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